- VIII -

By Juan de Almeida

¿A do miraste, ojos desdichados,

que así pagáis el yerro que hiciste?

Si venís de mirar lo que perdiste,

de allá venís a ciegos condenados.

Sin culpa pagaréis como culpados

por no querer mira en lo que viste;

con lo mismo pagaste que ofendiste

quedando, en ver la luz, de ella privados.

Llorad vuestro dolor y desventura,

pues por el pensamiento así quitaste

la vista, por llegar a su locura.

Aquel atrevimiento que tomaste

de vuestra claridad fue sepultada,

adonde para siempre os sepultaste.