VIR BONUS I

By Manuel Bernabé

¡Señor! Dios te ha llamado a su seno, y te fuiste

como un patriarca viejo, cubierto de laurel;

pero la pluma aquélla que en la niñez nos diste,

huérfana para siempre, llora sobre el papel.

Yunque de los dolores, varón perseverante,

a veces tu caída fué tu mejor victoria:

¡por tus espaldas anchas de espiritual Atlante,

subieron como hormigas los hombres a la Gloria!

Junto a la flor que llora y la oración sencilla,

va el último dolor de la última cuartilla,

que a dos generaciones en un ideal enlaza.

Mañana, al ver la losa que cubre tus quimeras,

aun dirán asombradas las gentes venideras:

¡Aquí yace el varón más bueno de la Raza!