Virtud de la música honesta y devota con abominación de la lascivia

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Músico rey y médica armonía,

exorcismo canoro sacrosanto,

y en angélica voz tutelar canto,

bien acompañan cetro y monarquía.

La negra Majestad con tiranía

de Saúl en las iras y en el llanto

reinaba, y fue provincia suya, en tanto

que de David a la arpa no atendía.

Decente es santo coro al Rey sagrado;

útil es el concento religioso

al rey que de Luzbel yace habitado.

¡Oh, no embaraces, Fabio, el generoso

oído con los tonos del pecado,

porque halle el salmo tránsito espacioso!