Voto de amor

By José María Heredia

Ven, suspirada noche, y dirigiendo

tu denegrido carro por la esfera,

a la ciudad, el monte y la pradera

ve con rápidas sombras envolviendo

Ven, y sopor balsámico vertiendo,

tus pasos tenebrosos aligera,

pues anhelante Flérida me espera,

a mi pasión mil glorias prometiendo.

Si a mis súplicas das fácil oído,

y misteriosas velas con tu manto

los goces y delirios de amor ciego,

inmolarte prometo agradecido

un gallo rojo y negro, cuyo canto

importuno perturba tu sosiego