Voz

By Carlos Valverde López

Las pupilas al sol levantó un día

retando al leviatán enfebrecido,

suicida de la luz, en luz ceñido,

espinada de amores su agonía.

Al sordo dios negó su primacía,

un ara levantó al ángel caído

y enturbia desazón escarnecido

al protervo rindióse en pleitesía.

Oscura soledad, torvo lamento,

desde la sima negra del deseo

al estertor del alma enamorada

Amor quebró sus ojos y sus aliento

y en el abismo cruel de su aleteo

hasta la propia voz le fue negada.