WINEZCA – I
Cuán fuerte es el hechizo
que subyuga al poeta!
Tu sonrisa, coqueta,
que bello Paraíso
de placeres me brinda,
que tan solo ilusión
venia corazón?
quieres que a tí me rinda
y venda el ser adusto
al demonio que incita
a que cumpla tu gusto?
Asientes princesita?
Pues bien, ¡yo seré el Fausto
y tú la Margarita!