- X - Al príncipe don Pelayo, resplandor de España
Embraza el fuerte escudo (o Gran Pelayo)
y desnuda el valiente y limpio acero,
y a tanto alfanje moro, airado y fiero
será muerte fatal, y Español rayo.
Servirán tus reflejos de desmayo
restaurando la Patria el postrimero
estrago, de aquel bárbaro guerrero,
que de turbantes la bordó, cual Mayo.
Sal de esa gruta, deja la montaña,
y pisa valeroso el verde llano
abandonando la Africana saña,
vean que en este brazo soberano
libra su redención cautiva España,
y que su libertad está en tu mano.