- X - De El esclavo del demonio. Acto segundo, Don Gil

By Antonio Mira de Amescua

Si aprendo de la sutil nigromancia

que el católico llama barbarismo,

y excediendo las fuerzas de mí mismo

gozaré de Leonor un breve día,

digo yo, don Gil Núñez de Atoguía,

sin temor de las penas del abismo,

que reniego del cielo y del bautismo,

perdiendo a Dios la fe y la cortesía.

Su nombre borro ya de mi memoria.

Tu esclavo para siempre quedo hecho

por gozar de esta vida transitoria,

y renuncio el legítimo derecho

que la Iglesia me da para la gloria

por la puerta que Dios abrió en su pecho.