- X - Dice, que como el labrador teme el agua cuando viene con truenos, habiéndo...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Ya viste que acusaban los sembrados

secos, las nubes y las lluvias; luego

viste en la tempestad temer el riego

los surcos, con el rayo amenazados.

Más quieren verse secos que abrasados,

viendo que al agua la acompaña el fuego,

y el relámpago y trueno sordo y ciego;

y mustio el campo teme los nublados.

No de otra suerte temen la hermosura

que tuyos mis ojos codiciaron,

anhelando la luz serena y pura;

pues luego que se abrieron, fulminaron,

y amedrentando el gozo a mi ventura,

encendieron en mí cuanto miraron.