- XCI - A una dama que estando poniéndose el color, enfadada arrojó el espejo
Qué te ha hecho el cristal, que así le tratas,
y tu cólera en trozos le convierte;
si es porque ansioso ha pretendido verte,
sin razón le arrojaste, y le maltratas.
Si es por el yerro mucho le retratas,
y en cada parte próvido se advierte,
su vida multiplicas con su muerte,
y son acciones a su amor ingratas.
Advertirte intentó la diferencia,
que hay del color artificial, al tuyo,
siendo mentido aquel, y este nativo.
Pero fue presumida inadvertencia,
y muy osado atrevimiento el suyo,
que no se ha de atrever un muerto a un vivo.