- XCI - Díjole que no le hablase, que ella le miraría
Fénix, después que vuestra luz esquiva
tantos Ícaros libres desbarata;
después que a cuantos mira, a tantos mata,
¿queréis que sólo con mirarme viva?
¿cuál cura extraña es esta, que derriba,
la más firme salud? ¿cuál cura? ingrata
¿cómo podré pensar, que mi bien trata,
recato ciego, que de luz me priva?
Celar quisiera el sentimiento mío
(como mi muerte vos) mas es en vano,
que es ya mi llanto turbulento río.
Entiéndase que muero a vuestra mano,
que sentir buen intento, es desvarío
de médico, que cura al que está sano.