- XCII - A Seyano, privado del emperador Tiberio, que murió arrastrado de la ple...

By Joseph de Litala y Castelvi

La Voluntad y gusto de Tiberio

en tu mano tuviste (o Gran Seyano)

pero aunque en él tuviste tanta mano;

suyo fue el Trono, y suyo fue el Imperio.

Moriste con infame vituperio

arrastrado del Vulgo, torpe, insano,

y la Cabeza, que adoró el Romano,

fue en las cocinas bajo ministerio.

A Grandes y Privados fuiste ejemplo,

que aspiran a la cumbre, y a la Alteza,

nubes pisando en máquina luciente.

Bien mereció caer, quien quiso Templo,

que en lo sublime se anda la Cabeza,

y es despeño el dosel más eminente.