- XCIV - Al suceso de Phrine, ramera hermosa, que acusada, y delante del Areópag...
Acusada en el ínclito Areópago,
donde se presentó Phrine divina,
con lengua dulce, y con la voz inclina
los jueces al perdón más que al estrago.
Vencerlos procuró con el halago,
evitando el castigo, y su ruina,
pero hasta que la víctima cortina
a su beldad corrió, todo su amago,
allí ostentó patente la hermosura
que de la Grecia fue dulce tirana,
y causa del Amor en blandas quejas.
Batallan los sentidos en lid dura,
Santo el Senado, su virtud profana,
y vencieron los ojos las orejas.