- XCIX - A haberle picado a Cupidillo una abeja
Llora, llora rapaz, siente la herida,
que te da el aguijón de Abeja alada,
llora, y con voz tan tierna, como amada,
lamenta tu dolor, crudo homicida.
Pierde a sus puntas la traidora vida,
que tanta libertad ve abandonada,
y la pena que da tu Aljaba airada,
recíbela en el alma repetida.
Castigo es merecido a tus rigores,
para que sepas, que tu arpón dorado,
causa penas, tormentos, y dolores,
dóblese el tuyo, auméntese el cuidado,
que es el fruto que rinden tus favores,
y pues picas (cruel) muere picado.