- XCVI - En ocasión de haber puesto una dama la copia de su rostro en una imagen...
Lesbia, que nunca confesó fortuna
en copiar tu beldad maravillosa
siempre de leve imperfección quejosa,
y siempre a los pinceles importuna.
Para tener con novedad alguna,
aun más adoración que por hermosa,
forma de santa fe usurpa ambiciosa,
con que quiso ser dos, y fue ninguna.
Que a todas luces la pintura vana,
(de la soberbia presunción remota)
confunde la noticia indiferente.
Y divina la lámina, o profana,
ni a Lesbia se parece por devota,
ni a la santa por poco penitente.