- XCVI - La fuerza de ausencia, llega a los brutos

By Pedro Soto de Rojas

Un Ventor en la casa fatigada

perdió su dueño, por ganar el viento,

fuésele el jabalí, llegó el lamento;

llegó la ausencia de rigor armada.

El aire rompe con la voz cansada,

la cabeza inclinando, al sentimiento;

bebe la tierra, a vueltas del aliento,

por si su dueño la dejó pisada.

Seguí su curso asido a su dolencia,

miré mi estampa en él, como en espejo,

y componiendo mi dolor extraño

le dije, irracional tened paciencia,

que el propio mal que causa vuestro daño,

tengo, y soy racional, y no me quejo.