- XCVII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

¡Oh Abete! si después que a los fenices

rindió tu patria el oro se sus venas,

miras como a tu honor nuestras cadenas

le rinden tantas bárbaras cervices;

por mostrarte a la mar, ¿propias raíces

trocar piensas por áncoras ajenas,

y al áfrico arbolar lienzos y antenas

entre votos dudosos o infelices?

Quitará la segur, que te importuna,

para mostrarte, apoyo a los trofeos,

sombra a las greyes, ocio a los pastores.

No injuries tus invictos Pirineos;

cedan sobre ti mismo tus honores

a la decrepitud, no a la fortuna.