- XCVII -
En silencio, en horror, en urna breve
descansa Montalbán, vivo reposa
en patria más segura, y más dichosa,
la tierra sea a su memoria leve.
Secó su lauro anticipada nieve,
con la mano del tiempo licenciosa,
que de su ingenio en la estación hermosa,
la flor, y el fruto a destruir se atreve.
Ninfas de Manzanares, que en su arena,
y en públicos teatros le escuchaste,
de ellos Menandro, y del cristal Sirena,
volved a repetir los que lloraste,
pues le debéis más lágrimas, y pena,
si las que mereció no le pagaste.