- XCVIII - A un libro de doce sermones que imprimió el padre Florencia, de la Co...
Doce sermones estampó Florencia,
orador cano sí, mas, aunque cano,
a cuanto ventosea en castellano
se tapa las narices la elocuencia.
Humos reconocí en Su Chimenencia
de abstinente no menos que de vano,
pues que por un capón deja un milano:
¡oh bien haya tan rígida abstinencia!
En su religión santa, de modesto
nunca ha querido lo que no le han dado:
¡oh bien haya modestia tan ociosa!
En Palacio más mucho de lo honesto
del dueño solicita, y del privado:
¡oh mal haya ambición tan ambiciosa!