- XCVIII - En una sospecha porfiada poniéndose de parte de la razón

By Luis de Ulloa Pereira

Y tú también, cobarde pensamiento,

estorbas, que mi muerte se dilate,

deja que el alma fatigada, trate

de no esperar alivio en el tormento.

El corazón, que tan herido siento,

sin que a ningún peligro se recate,

saldrá del albedrío en el combate

menos rendido, cuanto más sangriento.

Sepa la voluntad, que la victoria

será de la razón, menospreciando

la vida que no estimo, ni defiendo.

Que armada de mi ofensa la memoria,

he de vencer con el honor penando,

y de cumplir con el amor muriendo.