- XI - A don Luis de Vargas

By Lope de Vega

Cuando la madre antigua reverdece,

bello pastor, y a cuanto vive, aplace,

cuando en agua la nieve se deshace

por el sol, que el Aries resplandece,

la hierba nace, la nacida crece,

canta el silguero, el corderillo pace;

tu pecho, a quien su pena satisface,

del general contento se entristece.

No es mucho mal la ausencia, que es espejo

de la cierta verdad o la fingida;

si espera fin, ninguna pena es pena.

¡Ay del que tiene por su mal consejo

el remedio imposible de su vida

en la esperanza de la muerte ajena!