- XI - A la vanidad del hombre

By Antonio Enríquez Gómez

Este de cuatro simples adornado,

tierra, llanto, vapor, incendio y fuego,

menos tiene de cuerdo que de ciego,

menos de ciego que de loco errado.

Es nube opuesta al Sol, flor en el prado

que apenas sale cuando muere luego;

no tiene hora o tiempo de sosiego

y presume de eterno su cuidado.

Vive sin vida y dúdase si vive;

no es inmortal y duda si es humano;

las días gasta y nunca los recibe.

Sabe que es vanidad y vive en vano;

él mismo esta verdad a sí se escribe,

y la verdad le deja de su mano.