- XI - A los despojos del rayo de Júpiter
Viste de ejemplo el tronco y de fiereza,
este que ves Centímano arrogante,
aun muerto, dura en el feroz semblante
el ánimo que opuso a tanta alteza.
Parias en humildad da a la grandeza
del siempre vencedor Altitonante;
tal el árbol humilde el arrogante
rostro humilla, humillando su cabeza.
Señales mira en él del rayo ardiente,
de Júpiter, respeta los despojos
¡oh tú!, que admiras, triste, esta memoria.
Frescas aún viven en la altiva frente,
toma en ella consejo, abre los ojos,
y vete, que harto debes a su historia.