- XI - Marfida
Qué amante fue de amor tan regalado,
que a dones de su madre tan querido,
cual yo de áspero esquivo y desvalido,
amargo, triste, humilde y bajo estado.
Ahora en santa gloria entronizado,
el antiguo pesar puse en olvido,
dulce fatiga del dolor sufrido,
glorioso penar del mal pasado.
Juntáronse a cumplir mis hados buenos
Marfida, amor, el tiempo con quien obra
razón, y la fortuna, no la vida.
Ella dijo: no más, amor: no menos,
el tiempo basta y la razón no tibia,
la fortuna calló y a la su rueda
que estará firme y queda
pues son de voluntad concorde y una,
Marfida, amor, razón, tiempo y fortuna.