- XI -

By Francisco de Aldana

Así las ninfas del Sebeto ameno,

que envidia el Arno de su bien privado,

alma real, que al más dichoso estado

tienes de gozo y maravilla lleno,

en algún verde, umbroso y fértil seno

de flores te coronen, tal que el prado

y el monte, entre las nubes levantado,

tu nombren vean y al cielo más sereno.

Que escuches, nueva aurora, el nuevo intento

de mi zampoña rústica y subida

do no consiente y llega su destino...

y me de tu valor tan alto aliento

que la beldad, al siglo tan crecida,

vaya por mi volando al polo austrino.