- XI -

By Francisco de la Torre

El que de hidropesía está doliente

tanta ansia por beber del agua tiene,

que puesto que a su mal no le contiene

quiere satisfacer a su Accidente.

Y es tan grande el calor que dentro siente

que cuanto bebe más, más la sed viene,

y si para sufrirse se detiene

el gusto (ya dañado) no consiente.

De veros se cansó, señora mía,

estando el alma atenta a contemplaros,

el mal de la amorosa hidropesía.

Y es tanta ya la sed de desearos,

que está llena de vos la fantasía

y no puede hartarse de miraros.