- XII - A Fernando Meléndez de Cangas

By Fernando de Herrera

Ya que nublosa sombra cubre, y frío,

la blanca frente de este monte alzado,

y del grave Aquilón aliento helado

retarda el lento curso al hondo río,

siento de ingrata mano al pecho mío

nieve arrojada, y siento desmayado

mi fuego, y culpo mi deseo osado

y de Amor el tirano señorío;

que por un vano bien, que huye luego

y me deja dolor eterno, pierdo

de libertad amada la nobleza.

Mas ¡oh que acierta mal quien nada ciego!

y el que cuida, Fernando, ser más cuerdo,

descubre en tal hazaña más flaqueza.