- XII - Al cuidado de la memoria del amor

By Luis Carrillo y Sotomayor

Mientras que bebe el regalado aliento

de tu divina boca, ¡oh Laura mía!;

mientras asiste al sol que roba al día,

por más hermosa luz, luz y contento,

tu dueño; o ya repose -¡oh blando asiento!-

su cuello en ése que a la nieve fría

prestar color, prestar beldad podría,

¡vuelve, sino la vista al pensamiento!

¡Ay, si acaso, ay de mí, lucha amorosa

la lengua oprime! ¡Oh bien dichoso amante,

si no más, si oprimiere desdeñosa!

No olvides a tu ausente, a tu constante:

que es ave el pensamiento, ¡oh Laura hermosa!

y llegará a tu Fabio en un instante.