- XII -

By Bernardino de Rebolledo y Villamizar

Ya de nuestra amistad el yugo leve

que un tiempo tu cerviz obedecía,

del todo cargará sobre la mía

pues ella a sustentarle no se atreve.

A la inconstancia este temor se debe

que tan a mi pesar me desconfía,

la fe que ayer milagros ofrecía

hoy es tibia, mañana será leve.

No del todo a Deidad tan venerable

faltes, asiste a lo exterior siquiera,

y en lo que a tu opinión debes repara.

Que si yo restaurártela pudiera

a sólo defenderte de mudable

todo lo que no es serlo aventurara.