- XII -

By Juan Boscán Almogáver

Solo y penoso en páramos desiertos

mis pasos doy, cuidosos y cansados,

y entrambos ojos traigo levantados

a ver, no vea alguien mis desconciertos.

Mis tormentos así vienen tan ciertos,

y van mis sentimientos tan cargados,

que aún los campos me suelen ser pesados

porque todos no están secos y muertos.

Si oigo balar acaso algún ganado,

y la voz del pastor da en mis oídos,

allí se me revuelve mi cuidado.

Y quedan espantados mis sentidos,

cómo ha sido no haber desesperado

después de tantos llantos doloridos.