- XIII -

By Francisco de la Torre

Amor, con la cabeza de Medusa,

tiranamente trata mi firmeza;

muéstrame su rigor y su belleza

por quien de mil tiranas armas usa.

Miro de transformados la confusa

pesadumbre que infaman su dureza;

quiero excusar mi mal y la pereza

del encanto cruel mi intento excusa.

Quedo de mármol simulacro eterno

a su templo terrible consagrado

como los que atrevidamente vieron.

Y echo despojo del tirano tierno,

no excusando poder tiranizado,

me ofende como aquellos que ofendieron.