- XIII -

By Juan de Almeida

-¿Adónde vas, Amor? -Vengo huyendo.

-¿qué dices? -Lo que oyes. -¡No es posible!

-¿Tú huyes, di?, ¿de quién? -De una invencible

belleza que aun aquí la estoy temiendo.

-¿Por qué la temes, di? -Porque no entiendo

que gracia, que virtud tiene invisible,

que no la acierto tiro que sensible

padezca, pues de mí se está riendo.

-¿El nombre de esa Idea soberana

me di, si sabes? -A nadie oculto es:

más bella que mi madre aunque es humana,

y a quien sin duda París más de gana

le diera que a ninguna de las tres

por premio de hermosura la manzana.