- XIII -

By Pedro de Padilla

Con sólo el resplandor de vuestro gesto

y el son de las dulcísimas razones,

ablandáis los más duros corazones,

y el Sol hacéis para en sólo un puesto.

Y no para la fuerza suya en esto,

si no que al mismo amor ponéis prisiones,

haciéndole quinientas sinrazones

sin poderle mudar de presupuesto.

En mí, extrañezas tales habéis hecho,

que yo a mí mismo ya no me conozco,

viéndome del que he sido tan trocado.

El yo, que fui primero, está deshecho,

al parece, por que otro reconozco,

de sola vuestra mano fabricado.