- XIII -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Ese pájaro, Cintia, que del hielo

huye a tus manos, y con osadía,

cuando le sueltas, a volver porfía,

¿dónde aprendió la fe de nuestro celo?

Ella le encaminó al segundo vuelo,

y así obligado a tan celosa guía,

ni al nido volverá, por más que el día

aclare el aire que le turba el cielo.

¡Oh pajarillo fiel! pues nos igualas

en ese afecto que tan vivo tienes,

si te dan libertad, vuelve a entregarte,

vuelve a buscar la gloria en los desdenes,

pues dos veces amor, para animarte

a un vuelo tan feliz, te dio sus alas.