- XIV - Pondera con el suceso de Balán cuanto antes es Dios obedecido de una mal...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

A maldecir el pueblo, en un jumento,

parte Balán profeta, acelerado;

que a maldecir cualquiera va alentado:

tal es el natural nuestro violento.

Dios, que mira del pueblo el detrimento,

rey en guardar su pueblo desvelado,

clemente, opone a su camino, armado

de su milicia, espléndido portento.

Obedece el jumento, no el profeta;

y cuando mereció premio y regalo,

más obstinado a caminar le aprieta.

Teme la asnilla al ángel, sufre el palo:

y halló el cielo obediencia más perfecta

en mala bestia que en ministro malo.