- XIV - Refiere con ajuste la tragedia de Príamo y Tisbe

By Juana Inés de la Cruz

De un funesto moral la negra sombra,

de horrores mil y confusiones llena,

en cuyo hueco tronco aun hoy resuena

el eco que doliente a Tisbe nombra.

Cubrió la verde matizada alfombra

en que Píramo amante abrió la vena

del corazón, y Tisbe de su pena

dio la señal, que aun hoy el mundo asombra.

Mas viendo del amor tanto despecho,

la muerte, entonces de ellos lastimada,

sus dos pechos juntó con lazo estrecho.

Mas ¡ay de la infeliz y desdichada,

que a su Píramo dar no puede el pecho

ni aun por los duros filos de su espada!