- XIV -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

En la fuente más clara y apartada

del monte al casto coro consagrado,

vi entre las nueve hermanas asentada

una hermosa ninfa al diestro lado.

En cabello se estaba, coronada

de verde hiedra y arrayán mezclado,

en traje extraño y lengua desusada,

dando y quitando leyes a su grado.

Vi como sobre todas parecía;

que no fue poco ver hombre mortal

inmortal hermosura y voz divina.

Y conocila ser doña María,

la que al cielo dio al mundo por señal

de la parte mejor que en sí tenía.