- XIV -

By Iñigo Lopez de Mendoza

Cuando yo so delante a aquella donna

a cuyo mando me sojuzgó amor

cuido ser uno de los que en Tabor

vieron la gran claror que se razona,

o aquella se a fija de latina

según su aspecto e grande resplandor;

así que punto yo non he vigor

de mirar fijo su real persona

El su grato favor dulce amoroso

es una maravilla ciertamente

e modo nuevo en humanidad:

el andar suyo es con tal reposo

honesto e manso e su continente

que, libre, vivo en cautividad