- XIV -

By Lupercio Leonardo de Argensola

En el claro cristal que ahora tienes

para fiel consejero de las manos

crueles, pues guardando ritos vanos

cubren con nube tus doradas sienes.

Prueba a mirar, oh Filis, los desdenes

que salen de tus ojos soberanos,

y tendrás compasión de los humanos,

si a contemplar tu saña te detienes.

Mas no será posible que te veas

con ojos desdeñosos, ni que pueda

de compasión tu rostro causa darte.

Estése la piedad en sus ideas;

que no es posible que de ti proceda,

ni que el desdén habite en otra parte.