- XIX - En la partida, hablando con Sierra Nevada

By Pedro Soto de Rojas

Huyo de ti, porque eres poderosa,

sierra, de helar al sol cuando te ofende

y no de hacer la llama que me enciende

o más voraz, o menos rigurosa.

Huyo, porque entre nieves y entre rosa

sobre tus faldas sus venenos tiende

sierpe, si no se ve, que bien se entiende,

sierpe a mi voz de oreja cautelosa.

Quizá el puerto tendrá de Guadarrama

o sierpes no, u orejas a mi ruego,

quizá su nieve aplacará mi llama,

y ya que no la aplaque en tanto fuego,

pues llegaré difunto mar de fama,

puerto será de mi mortal sosiego.