- XIX - Una pasión de Venus

By Antonio Enríquez Gómez

Débil cordera cuya blanca nieve

copo a copo formó naturaleza,

cándida ofrece al valle su pureza

si a tanto armiño su verdor se atreve.

Al cristal de un arroyo altivo mueve

lobo cruel su bárbara fiereza

y la simple cordera la cabeza

inclina al agua y descuidada bebe.

No bien hubo tocado los cristales

cuando el nocivo monstruo a la desierta

campaña dio de púrpura señales,

quedando la traición mal encubierta,

el agua salpicada de corales,

el lobo ausente y la cordera muerta.