- XIX -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

Tráeme amor de pensamiento vano

a cuidado y enojo verdadero,

y muéstrame el comienzo hacedero

y todo inconveniente muy liviano.

Y si con él me veo mano a mano,

hallole ser de mí tan extranjero,

que él, que parecía más ligero,

me parece pesado y inhumano.

Yo me vi tan metido en la celada,

que deseé pagarlo con la vida;

mas el alma, que fuera de sí estaba,

como para la muerte hay salida,

volviese a comenzar otra jornada;

mas esta para mí nunca se acaba.