- XL - Asegura que podrá resistir la violencia del amor
Porque sepas, amor, cuando blasones
de la inmortalidad de tus centellas,
que los ardores, y la luz en ellas
vienen de voluntarios corazones.
Esta vez a pesar de las pasiones,
con que las libertades atropellas,
verás, que aunque lo quieran las estrellas,
no quiero yo morir en tus prisiones.
Cuando más te prometan asistencia,
auxiliares los hados, y el destino,
conquistarás mi esclavitud en vano.
Que en el Reino del alma no hay violencia,
sustituto del árbitro divino,
le rige el albedrío soberano.