- XLI - A la muerte de un hombre docto

By Luis Carrillo y Sotomayor

Respeta, ¡oh presto pie!, la sacra losa.

La causa a tu aguardar (¡si la escuchares!)

estas letras dirán, que vuelven mares

mil ojos: ¡ten la planta presurosa!

Bien que leve, la tierra en que reposa

blandamente durmiendo en los altares

que ves (y es bien su eternidad repares)

envidia al tiempo y a la edad forzosa.

De la esquiva beldad, la docta frente

ceñida, amenazó su hermosa altura

desprecio a Homero y igualdad al cielo.

Viste ya de dolor la tierra dura.

Tal, Fama, llora; y puedes, que presente

su fama al mundo abraza en alto vuelo.