- XLI - Al buen ladrón

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

¡Oh vista de ladrón bien desvelado,

pues estando en castigo tan severo

vio reino en el suplicio y el madero,

y rey en cuerpo herido y justiciado!

Pide que de él se acuerde el coronado

de espinas, luego que Pastor Cordero

entre en su reino, y deja el compañero

por seguir al que robo no ha pensado.

A su memoria se llegó, que infiere

con Dios su valimiento, porque vía

que por ella perdona a quien le hiere.

Sólo que de él se acuerde le pedía

cuando en su reino celestial se viere,

y ofreciósele Cristo el mismo día.