- XLI -

By Francisco de la Torre

Menalca, de este monte y su espesura

gallardo cazador, habiendo el fuerte

diente del jabalí la cruda muerte

dado a Melampo, con fiereza dura,

a ti, diosa, ornamento y hermosura

de la selvas y cielos, se convierte,

llorando y despidiendo de esta suerte

la voz que disminuye la tristura.

Salve, en tres formas adorada Diosa,

salve, y recibe aqueste don sagrado,

que murió peleando en tu ejercicio.

Melampo, espanto y miedo de la odiosa

compañía de lobos, sacrificio

es chico, pero mucho fue estimado.