- XLII - Fileno
A Fileno vi estar llorando un día
sobre un papel en mil piezas cortado,
que su primer amor le había enviado
a una ninfa que más que a sí quería.
Y según por sus quejas parecía,
casado se la había enviado,
roto el papel con quien el desdichado
tales palabras de dolor decía.
Prenda y testigo de mi fe y ventura,
que no hay en verte roto hueso sano,
vámonos juntos a la sepultura
sin gastar en querellas tiempo vano,
que así te rompió tu mano dura
a mí el alma y la fe, con dar la mano.