- XLII - Todo se muda, su desdicha no

By Pedro Soto de Rojas

Múdase el tiempo, y con mudarse muda,

la planta, el animal, el ave, el peze,

estrecha a Anfitre, y a Anfitrite crece

orna a Cibeles, y a Cibel desnuda;

Hace que humilde a tanto imperio acuda,

cáucaso erguido, que inmortal parece,

cual sombra todo vana desfallece

a su cuchilla incontrastable aguda.

Este mundo interior es de una infiable

forma imperfecta, y cuanto en él se cría,

imita a su principio invariable.

Sólo es constante la desdicha mía,

que como nace de mi amor durable

no se puede mudar como solía.