- XLII -

By Iñigo Lopez de Mendoza

De la suprema corte curial

e sacro soçio de la gerarchía,

que de la diva morada eternal

fuste enviado por custodia mía,

gracias te fago, mi Guarda esp(e)çial,

ca me guardaste fasta en este día

de las insidias del universal

nuestro adversario, e fuste mi guía

E así te ruego, Angel, ayas cura

del curso de emi vida e breviedad,

e con diligençia te apresura,

ca mucho es débil mi fragilidad;

honesta vida e muerte me procura,

e al fin con los justos santidad.