- XLII -

By Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco

¡Hechos gloriosos! pues el alto cielo

os da la parte que os negó la tierra,

bien es que por trofeo de la guerra

se muestren vuestros huesos por el suelo.

Si justo desea, si honesto celo

en ánima gentil se anida o cierra,

ya me parece cierto que se entierra

por vos la Hesperia vuestra, o se alza al cielo.

No por vengaros, no, que no dejaste

a los vivos gozar de tanta gloria

que envuelta en vuestra sangre os la llevaste.

Sino es por mostrar que la memoria

de la gloriosa muerte que ganaste,

es aun más de envidiar que la victoria.